Guía en profundidad
Simulador de empleado a tiempo completo frente a contratista: el coste real de un empleado frente a una tarifa diaria
Análisis ejecutivo del sector
Un presupuesto de contratista de ochenta por hora puede parecer una ganga al lado de un sueldo de sesenta mil. Pero también puede ser justo lo contrario. La comparación falla cuando se hace entre una tarifa y un sueldo en lugar de entre dos costes totales por el mismo trabajo útil. Un empleado cuesta un sueldo más impuestos, prestaciones, equipamiento, selección y gestión. Un contratista cuesta una tarifa por hora, pero solo por las horas que se utilizan. La opción más barata depende de cuántas horas útiles contiene realmente el puesto.
La estructura del problema es la diferencia entre horas pagadas y horas productivas. A un empleado a tiempo completo se le pagan todas las horas del mes, incluidas las vacaciones y los días sin trabajo suficiente. Al contratista se le pagan las horas trabajadas. Cuando la demanda es estable y el puesto está completo, el empleado resulta más barato por hora productiva, porque la tarifa del contratista incluye su propio beneficio, sus prestaciones y sus tiempos muertos. Cuando la demanda es irregular, las horas ociosas del empleado elevan su coste horario real por encima de la tarifa del contratista.
El efecto dominó empieza con la ocupación. Una ocupación menor significa menos horas productivas con el mismo mes pagado. Con menos horas, el coste por hora productiva sube, y también lo hace el múltiplo del sueldo base que paga la empresa, junto con las cargas. El valor creado por unidad de coste cae y el valor neto del puesto se reduce hacia cero. La etapa final es el resultado mensual, y el punto en que llega a cero es la ocupación mínima necesaria para justificar una contratación indefinida.
El iceberg muestra lo que oculta la cifra de un sueldo. Sobre la línea de flotación está el sueldo base, el número de la carta de oferta. Bajo ella hay cuatro costes que rara vez aparecen en la comparación: los impuestos y las prestaciones del empleador, las horas pagadas sin trabajo detrás, el equipamiento, el software y el espacio de trabajo, y el tiempo de selección y de gestión que supone cada contratación. En conjunto, suelen añadir un tercio o más al sueldo visible, razón por la cual un presupuesto que parece alto puede ser la opción más barata.
Esquema de fórmulas y metodología
El modelo trabaja mes a mes sobre un único puesto. El empleado cuesta el sueldo mensual más las cargas del empleador, el equipamiento, la selección repartida a lo largo de una permanencia esperada de dos años y el tiempo de gestión. Las horas productivas son las horas pagadas menos las vacaciones, multiplicadas por la ocupación. El valor creado es el de las horas productivas multiplicadas por el valor por hora. El plan alternativo pone precio a las mismas horas productivas a la tarifa horaria del contratista, sin vacaciones, con unas cargas mínimas y su propio equipamiento, mientras que los términos de selección y de gestión se siguen aplicando a la factura.
- Horas productivas
- H = 160 × (1 − 10 %) × ocupación
- Horas pagadas menos vacaciones, multiplicadas por el porcentaje de tiempo con trabajo real.
- Coste total del empleado
- C = sueldo ÷ 12 × (1 + cargas) + equipamiento + sueldo × 15 % ÷ 24 + sueldo ÷ 12 × 6 %
- Sueldo con cargas, equipamiento, selección repartida a lo largo de una permanencia de dos años y tiempo de gestión.
- Valor creado
- V = H × valor por hora
- Lo que valen para el negocio las horas productivas.
- Valor neto
- Neto = V − C
- El resultado mensual. El punto de ruptura es la ocupación o el valor por hora en el que llega a cero.
- Alternativa del contratista
- Facturado = H × tarifa del contratista
- El contratista cobra solo las horas productivas; se siguen sumando los costes de búsqueda y de gestión.
Elasticidad en cascada
La ocupación y el valor por hora son las variables más elásticas porque ambas multiplican la producción productiva de un coste mensual fijo. El sueldo y las cargas son lineales y fijan el umbral de equilibrio. La tarifa del contratista solo importa en el plan alternativo, donde desempeña el papel que aquí tiene el sueldo, así que la mejor forma de leer el resultado es comparar los dos escenarios con su ocupación real.
Tres casos prácticos reales
Inicio con recursos propios
Una primera contratación con un sueldo modesto
Una pequeña empresa contrata a un asistente por cuarenta y dos mil, con cargas ligeras y equipamiento modesto. Hay trabajo estable la mayor parte del tiempo. El puesto se paga a sí mismo con cierto margen. Cárguelo para ver con qué rapidez desaparece un margen escaso cuando baja la demanda.
Mediana empresa en crecimiento
Un especialista de alto valor siempre ocupado
Un especialista con un sueldo de noventa y cinco mil tiene reservado casi cada día para un trabajo de alto valor por hora. Las cargas y el equipamiento son mayores, pero se reparten entre muchas horas valiosas. Cárguelo para ver por qué la ocupación plena hace del sueldo la mejor opción.
Crisis de cisne negro
Una contratación cara con muy poco trabajo
Una empresa contrata con un sueldo elevado para un puesto que tiene trabajo para menos de la mitad del mes. Las horas pagadas quedan ociosas y el valor por hora es modesto. Cárguelo para ver por qué un contratista facturado solo por las horas útiles habría sido más barato.
Matriz de referencias del sector
| Métrica | Zona de peligro | Promedio del sector | Élite (10 % superior) |
|---|---|---|---|
| Cargas del empleador como porcentaje del sueldo | Más del 35 % | 18–28 % | Menos del 15 % |
| Ocupación de un puesto indefinido | Menos del 50 % | 65–80 % | Más del 85 % |
| Tarifa del contratista frente a la hora de un sueldo equivalente | Más de 2,5 × | 1,5–2 × | Menos de 1,3 × |
| Coste de selección como porcentaje del sueldo anual | Más del 25 % | 12–18 % | Menos del 8 % |
| Valor por hora frente al coste total por hora | Menos de 1,1 × | 1,5–2 × | Más de 2,5 × |
Variables y palancas
Sueldo anual
Salario base bruto del puesto a tiempo completo, antes de las cargas del empleador.
Palanca: Compare la banda salarial con el mercado y evite pagar una antigüedad que el trabajo no necesita.
Impuestos y prestaciones del empleador
Cotizaciones sociales del empleador, seguros, pensión y prestaciones pagadas, como porcentaje del sueldo. Consulte la normativa vigente.
Palanca: Compruebe qué cargas son fijas y cuáles opcionales, y revise las prestaciones cada año en lugar de añadirlas por costumbre.
Equipamiento y software por mes
Portátil, licencias, espacio de trabajo y herramientas que se proporcionan a un empleado.
Palanca: Proporcione solo el equipamiento que necesita el puesto y reutilice el material entre contrataciones.
Ocupación
Porcentaje de las horas de trabajo disponibles para las que existe trabajo real y valioso.
Palanca: Ajuste la plantilla a la demanda estable y cubra los picos con contratistas, para que las horas pagadas no queden ociosas.
Valor por hora productiva
Lo que vale para el negocio una hora de trabajo terminado.
Palanca: Oriente el puesto hacia el trabajo de mayor valor y elimine las tareas que cualquiera podría hacer.
Tarifa horaria del contratista
Lo que cobra el contratista por hora trabajada. Se utiliza en el plan alternativo.
Palanca: Negocie tarifas por volumen o una iguala y compare al menos tres presupuestos antes de comprometerse.
Cómo usar este simulador
- 1Parta del preajuste realista o introduzca el sueldo, las cargas y el coste de equipamiento del puesto.
- 2Estime la ocupación con honestidad, a partir del trabajo que realmente espera a la persona.
- 3Fije el valor de una hora de trabajo terminado y la tarifa horaria del contratista.
- 4Pulse «Encontrar mi punto de ruptura» para ver la ocupación a partir de la cual el puesto deja de pagarse a sí mismo.
- 5Compare al empleado con el plan del contratista a 24 meses en la pestaña Universo paralelo.
Errores que conviene evitar
- Comparar directamente un sueldo con la tarifa de un contratista. El sueldo es solo el comienzo del coste de un empleado, y la tarifa cubre únicamente las horas trabajadas.
- Suponer una ocupación plena. Pocos puestos tienen trabajo productivo para cada hora pagada, y esa diferencia es justo lo que hace competitivo a un contratista.
- Ignorar el coste del cambio. Los contratos, el traspaso y el conocimiento que se lleva un contratista tienen un precio fácil de pasar por alto.
- Usar la opción del contratista para eludir obligaciones. Si la persona trabaja como un empleado, la relación puede considerarse laboral, así que consulte la normativa local antes de decidir.
Preguntas frecuentes
¿Un contratista siempre es más caro por hora?
Sí en la factura, pero no siempre en el total. Al contratista solo se le pagan las horas utilizadas, de modo que con una ocupación baja las horas ociosas del empleado pueden llevar su coste horario real por encima de la tarifa del contratista.
¿Por qué se incluyen las vacaciones?
A un empleado se le pagan las vacaciones y las bajas por enfermedad, pero no se produce trabajo. El modelo descuenta un diez por ciento de las horas pagadas para reflejarlo. Sustitúyalo por la norma de su país.
¿Qué ocurre con la clasificación jurídica?
Que una persona pueda tratarse como contratista depende de la normativa laboral local y de cómo se organice el trabajo. Consulte la normativa vigente o pida consejo a un asesor cualificado antes de apoyarse en esta comparación.
¿Incluye el modelo la cultura y la lealtad?
No. La retención del conocimiento, la cultura y el desarrollo a largo plazo son beneficios reales del empleo, pero difíciles de valorar. Trátelos como un factor cualitativo junto a las cifras.
¿Cómo encuentro el punto de ruptura?
Pulse «Encontrar mi punto de ruptura». La herramienta lleva cada variable hacia su extremo desfavorable en pequeños pasos e indica el valor en el que el valor neto del puesto llega a cero.
¿Qué grado de precisión tiene?
Es un modelo educativo de planificación con los supuestos indicados arriba, no asesoramiento en recursos humanos, fiscal ni jurídico. Sustituya los datos por sus propias cifras y consulte la normativa laboral de su país.
Este es un modelo educativo de planificación con supuestos declarados. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni jurídico. Sustituya los datos por sus propias cifras y consulte las decisiones importantes con un profesional cualificado.